Subastas de garajes y trasteros: pequeñas inversiones con poco riesgo

Las subastas judiciales —y en especial las subastas de garajes y trasteros— son un medio atractivo para inversores de diversa entidad. Como es sabido, ofrecen la posibilidad de hacerse con bienes a un precio inferior al de mercado, pero exigen extremar la prudencia para evitar despistes y reducir riesgos. Entre los bienes inmuebles, los garajes y los trasteros aparecen como posibilidades interesantes para cierto perfil inversor, con ventajas e inconvenientes similares.

Subastas de garajes: comprar plazas en judicial, ventajas y riesgos

Las subastas de plazas de garaje en España son frecuentes y numerosas. Generalmente no despiertan tanto interés entre los inversores como las viviendas o los locales comerciales; y, sin embargo, tienen una alta rentabilidad. Si tu objetivo es uso profesional (reparto o logística ligera), te puede interesar esta guía de subastas de furgonetas con información muy importante para ampliar tu flota sin sorpresas.

Si a pesar de ello no son tan apetecidas como otros inmuebles es porque su beneficio total no resulta especialmente atractivo para quienes manejan grandes cantidades en ese medio y, por tanto, necesitan una productividad mucho mayor. Pero se trata de una opción ideal para personas con liquidez limitada e interés en invertir, y también para quienes quieren iniciarse en el mundo de las subastas judiciales sin hacer grandes desembolsos ni asumir grandes riesgos.

Subastas de garajes: comprar plazas en judicial, ventajas y riesgos
Existen garajes con trastero incluído.

Sus ventajas son muy estimables: el precio es muy inferior al de una vivienda; los trámites de adquisición resultan más sencillos; suelen ofrecer un muy buen rendimiento y cierta estabilidad, y su mantenimiento es bajo. Además, los eventuales problemas de ocupación del bien con que se puede encontrar el adjudicatario son mucho menores y de más fácil resolución que sus equivalentes en viviendas.

Evidentemente, la accesibilidad de los precios y las buenas perspectivas de este tipo de bienes no significa que no haya que ir con pies de plomo. El mundo de las subastas resulta complejo para las personas inexpertas y siempre es aconsejable contar con el acompañamiento de un profesional que conozca bien los trámites, investigue posibles cargas del inmueble y compruebe términos y detalles de la subasta. Por otra parte, la inversión requiere de un análisis serio de la ubicación del bien (un factor capital en plazas de garaje y trasteros), su demanda en el mercado local y las propias características del espacio adquirido, como amplitud, comodidad o facilidad de acceso.

Respecto a los posibles riesgos, se puede dar el caso de que un trastero o una plaza de garaje que figuran a nombre de un promotor con deudas hayan sido, en realidad, vendidos ya a otra persona. Si esa venta no ha sido inscrita, quien ha pujado de buena fe y adquirido el bien en la subasta se encontrará con que lo comprado tiene un propietario con el que no contaba, que reclama su derecho. Y es posible que esa controversia termine en un litigio judicial.

Tener que lidiar con la ocupación del inmueble por inquilinos, okupas o antiguos propietarios es otra posibilidad existente. Como ya hemos dicho, el peligro resulta mucho menor que en las viviendas, y el eventual procedimiento para resolver la ocupación, mucho menos complicado; pero no hay que perderlo de vista cuando se valora una inversión de este tipo.

También las inexactitudes en la descripción del bien facilitada durante la subasta son una posible fuente de problemas, lo que nos lleva a insistir en la necesidad de una investigación lo más completa posible antes de pujar por un garaje o un trastero.

¿Es una buena inversión adquirir trasteros en las subastas?

La oferta de trasteros resulta claramente más escasa que la de las subastas de garajes. No es habitual que se enajenen de manera independiente porque suelen estar asociados a las viviendas de forma mucho más estrecha. Así, los trasteros que salen de uno u otro modo al mercado no se encuentran habitualmente en edificios residenciales, sino más bien en naves y espacios semejantes destinados a ese fin. Pero, por supuesto, los que tienen mayor valor son los situados en el centro urbano, donde el precio por metro cuadrado es sensiblemente superior al de la periferia y las necesidades de espacio para almacenaje también lo son.

Los trasteros como inversión presentan ventajas comparables a las de los garajes: no requieren un desembolso exagerado, los riesgos de la operación pueden minimizarse, la rentabilidad es razonablemente alta y los gasto de mantenimiento no son importantes. Por tanto, también resultan idóneos para pequeñas inversiones.

Será necesario, naturalmente, verificar la seguridad del lugar, su estado y su funcionalidad. Y también lo será saber manejar, en caso de que el trastero forme parte de un edificio residencial, el rechazo que las comunidad de propietarios suelen mostrar hacia los no residentes con acceso al edificio.

No hay estadísticas oficiales ni informes completos que indiquen el volumen o el precio medio de las subastas de garajes en Galicia. La información es fragmentaria y procede de convocatorias concretas (Xunta) y de subastas judiciales/administrativas del Portal del BOE, pero si necesitas afrontar subastas de garajes o trasteros cuenta con nosotros para gestionarlo con tranquilidad.

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